Como alguna que otra vez, me complace enormemente poder realizar y publicar aquí un artículo, a través de esta gran pantalla de difusión que es Peskama, para haceros llegar no solo información de un concurso de pesca que hemos realizado, sino además la influencia que poco a poco vamos consiguiendo en los clubs de piragüismo, y en el deporte en general, gracias además a actividades que estoy seguro que con el paso de tiempo, cada día irán ganando más seguidores, ya que el realizar estas actividades redundará en mas kayakeros que salgan al mar a pescar.
De este evento, con este artículo, que envío a Peskama como socio del club Kayakeros, sé que van a publicarse además otros, del propio Jesús “Yuntajs”, asistente y a la postre merecidísimo ganador del concurso, algunas reseñas en diferentes blogs, y espero que sendos nuevos artículos bajo los diferentes puntos de vista de los participantes en los blogs de Kayakeros y KFV, aunque aun no sé en estos momentos quien se va a encargar de realizarlos. Lo importante es que le damos la mayor difusión a las actividades que hemos realizado, incluido el reportaje que realizó Radiotelevisión Valenciana, C-9, y que salió en las noticias del mismo domingo a mediodía. Como me gusta decir, tenemos que conseguir que, en los Reyes Magos – no sé de qué año – los niños pidan en su carta su balón, su bicicleta y un kayak.



Son pocas las veces que tengo oportunidad en el año de echarme a la mar, mi situación geográfica es poco compatible con la pesca en kayak, por eso cada vez que tengo oportunidad de salir la ilusión y las ganas son como las del primer día.
Desde mi inicio en la pesca tuve la oportunidad de encontrar numerosas técnicas y métodos para conseguir engañar a nuestro trofeo, casi todas ellas venidas de la pesca de competición en el continente americano.
Una vez más, en una tarde de verano, me apresuré a salir pronto del trabajo para aprovechar una larga jornada de luz y buen tiempo. Y si además, se trataba de un día propicio para la pesca, por su alto coeficiente de mareas, la comodidad de una buena mar, aunque algo de calor por la época, y ese olor a verano, que en la estación que entramos ahora empezamos a echar en falta; era una de las mejores formas de pasar esa tarde, aunque no tuviera suerte en la pesca, seguro que disfrutaría de un buen rato agradable.






Bueno pues os relato un poquito mi experiencia y mi ilusión por los Brico-kayak, que en mi tierra ya han sido bautizados como Carcha-Bricos.