…Hay días, que ¡mejor no levantarse!
Como toda historia que se precie, ésta debe unos protagonistas…les llamaré personajes. Pintorescos por cómo nos iniciamos, persistentes por cómo lo hacemos y con un humor exagerado por la cantidad de anécdotas que nos puede pasar en un solo día… y ahí seguimos, ¡dale que dale!









