Pues sí compañeros, sí, hoy estoy aquí por un accidente laboral… Resulta que hace no más de dos años trabajando con una radial tuve la mala fortuna de hacerme un corte en la pierna izquierda a la altura del muslo, cortando tendones, arterias y venas, así que a consecuencia de ese accidente y después de una larga operación tuve que estar en reposo seis meses, y ahí es donde entra Peskama, lo bueno del mal…
Yo por entonces pescaba a surfcasting, técnica que practicaba creo que desde que tengo uso de razón, y por esas fechas casi todos los sábados, así que al verme postrado en una cama y sin poder pescar me sentía perdido rozando la depresión. Gracias a un gran amigo, y que con el permiso de ustedes hoy aquí quiero agradecer, llamado Antoni Ballesta que, sabiendo cómo soy y lo que para mí significa la pesca, al poco de salir del hospital fue a casa y pidiendo permiso a mi esposa y tras unas largas negociaciones cargo sobre sus espalda a este humilde pescador que hoy os habla, para llevarme al pesquero no una sino varias veces.











