Llegó la semana santa, momento de liturgia en España, tiempo de rituales y veneración.
Cada cual tiene su devoción, la mía desde los tres años ha sido pescar, eso sí; mi infancia y adolescencia pesqueril se limitó a la pesca en agua dulce y sobre todas las cosas a la pesca del Black Bass tras los pasos de mi padre, y después iniciando a mi hijo tras los míos.
Creo que, como todos los que compartimos esta pasión, siempre he estado en busca de sensaciones más puras y potentes. Dicha búsqueda, favorecida por mi trabajo, me llevó a pescar en diferentes partes del mundo, siempre en persecusión de esa paz mental que me transmite el contacto con la naturaleza y esa subida de adrenalina al notar el pez al otro extremo de la línea. Leer el resto de esta entrada »











