
Este artículo nace de la necesidad de salir a pescar sin tanto aparato, sin tanta dependencia que éstos artilugios nos generan, también nace de la necesidad de salir con el kayak dándole más importancia a los sentidos, a dejar trabajar a la intuición, a estar más pendiente del mar, que es en definitiva, el que nos permite el placer de pescar en nuestras monturas.











