Poquísimas capturas dignas de mención las que hemos obtenido por nuestra zona, Cullera (Valencia), en el presente 2012. No obstante, aquel fin de semana fue realmente bueno.
Comenzamos por el viernes. Dada la poca actividad que se advierte, tónica general en las últimas fechas, me dispongo a recorrer en solitario unas cuantas millas a curricán con dos cañas, para, al menos, hacer algo de deporte y en busca de alguna nueva zona que me resulte interesante. Al rato, veo una buena bola de pez pasto y la marco con mi gps. Unos centenares de metros después una mala maniobra hace que cruce las dos cañas con el consiguiente enredo “bendito enredo”.











Antiguamente era suficiente con abrir bien los brazos para demostrar a nuestros hijos, familiares y amigos el tamaño de aquel increíble pez que en su día se pesco. Posteriormente, se veían muchas fotos realizadas en casa y mejorando con el paso del tiempo actualmente se ven muchísimas y preciosas fotos realizadas en el mismo pesquero.
Empecé con el deporte de la pesca en kayak hace aproximadamente 6 años. Antes de tener mi actual Bic Bilbao, pesqué sobre una tabla de surf y posteriormente en un Bic Ouassou. De los dos guardo un gran recuerdo, pero fue con la compra del Bilbao cuando pude descubrir la pesca a jigging, mi modalidad favorita. Con él y con la compañía de mis amigos “Los de Valencia”, ahora hace exactamente 6 meses y en una bonita quedada pude alcanzar en Cullera los 20-25 metros de profundidad y en ese momento cambió todo para mí. Sabía que en esas profundidades ya se podían conseguir algunas piezas importantes.