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    Colaboración de Walter Tanero

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Pescando entre las olas

Posted by Caballa en 5 septiembre, 2008

En ocasiones nuestras ganas de pescar nos hacen aventurarnos en un mar incierto. A pesar de una mala predicción meteorológica con vientos fuertes de Suroeste en la costa de Málaga, la mañana podía dejarnos pescar un par de horas. A mi llamada el maestro Boina no se lo pensó y ahí estábamos los dos esperando la primera luz del día para enfrentarnos a las primeras olas que nos esperaban a la salida junto a la Virgen del Carmen.

Sabíamos que el mar de fondo, el viento y las olas no nos dejarían fondearnos, y con estas condiciones intentarlo equivaldría a un suicidio kayakero. Por lo tanto las técnicas de pesca serían curricán entre las olas hasta llegar a nuestras marcas situadas a 3 km del punto en el que nos encontrábamos paleando contra la corriente, las olas y el viento. Y si conseguíamos llegar pescaríamos a jigging mientras el temporal no fuese a más.

Con la esperanza de enganchar una buena lubina en la espuma empezamos a palear con fuerza y a salvar las primeras olas que nos separaban de la rompiente para alcanzar la zona segura. Conseguido el primer objetivo nos reunimos para soltar los señuelos y palear no más alejados de unos 10 metros para mantener en todo momento el contacto visual. En cuanto se produjese la primera picada el otro compañero dejaría de palear para asistir en caso de necesidad al que estuviese peleando la captura.

Sin embargo, y a pesar de lo bonita que estaba la mar con ese color y esa temperatura, nunca se produjo la picada y después de un gran esfuerzo que nos llevó casi una hora cubrimos la distancia que nos separaba del pesquero.


Una vez sobre el roquedo las condiciones me gustaban porque traían a mi mente buenos recuerdos de grandes capturas y buenas picadas. Calculada la fuerte deriva nos colocamos unos cien metros por delante de la marca, y empleando jigs de 200 gramos empezó el baile. Las primeras pasadas fueron limpias, sin embargo la sonda me indicaba que los peces estaban ahí abajo, lo que nos invitaba a seguir intentándolo.

En la siguiente pasada un leve toque al jig me avisa de lo que viene, otro toque con un seguimiento que no llega a clavarse. Habrá que intentarlo otra vez… El maestro Boina no me quita ojo y a la vez mueve con su particular estilo el jig que le dejé, sí el de las buenas picadas…

Otra sesión de enérgico paleo nos sitúa adecuadamente para un nueva pasada. En esta ocasión es Boina el que siente los toques al jig, pero nada no hay forma de clavar un buen animal… Animados por las picadas fallidas tomamos un refrigerio a base de fruta fresca para recuperar energía y seguir pescando.


Poco a poco el viento arreciaba y mientras las olas escondían al Maestro yo seguía intentando levantar alguna pieza. Para ello sugerí cambiar de marca y realizar un último intento antes de poner rumbo a la playa, pero ¿dónde está el maestro?

La verdad es que en estas condiciones no podíamos perder el contacto visual.

La sonrisa del Maestro ya había desaparecido, y entre ola y ola me dijo que tal y como se estaba poniendo el tema mejor sería pensar en volver… Era la primera vez que veía a Boina preocupado, fue entonces cuando sin más preámbulos recogí todo el material y de forma simultánea aseguramos todo el equipamiento preparando una vuelta realmente movida.


Utilizando la fuerza del mar de fondo y la dirección de la corriente paleamos rumbo al acantilado bajando a toda velocidad desde la cresta de la ola. De esta forma divertida a la vez que peligrosa conseguimos llegar hasta la rompiente que nos separaba de tierra firme. Estudiando la cadencia de las olas aprovechamos el final de una serie para alcanzar la orilla. Una vez en pie, contentos de estar sanos y salvos, sin haber volcado y con todo el material a buen recaudo me quedo observando el maravilloso espectáculo que nos ofrece una vez más nuestro mar Mediterráneo.
Miro el reloj, son apenas las diez de la mañana, me giro hacia Boina y le digo: “Maestro vamos a guardar todo esto, voy a por el scooter que vamos a surfear unas olas”.
Y ahí estoy frente a todas estas olas buscando el momento oportuno para subir al kayak. Las observo mientras sujeto con firmeza el kayak. Sólo tengo la pala y el leash que la asegura al kayak, de esta forma si vuelco no pierdo la pala, y no llevo nada más para evitar lastimarme golpeándome contra la embarcación.

Camino hacia ellas esperando el momento oportuno para subir al kayak y palear con fuerza contra la siguiente ola.




Para conseguir superar la ola hay que remar con fuerza y en el momento del impacto echar el cuerpo hacia adelante formando parte del kayak con la pala perpendicular a ella para atravesarla. Una vez hecho esto hay que seguir paleando con fuerza hasta superar la barrera de olas y alcanzar la zona segura, donde podremos recuperar el aliento y prepararnos para seleccionar la ola y surfearla.

Una vez en la cresta remaremos con energía hasta sentir como nos deslizamos por la ola, en estos instantes dejaremos de palear para controlar la dirección del kayak con la pala en el agua a modo de timón.



Para terminar un pequeño vídeo grabado y comentado por el Maestro Boina.

Acabamos rendidos pero contentos de haber podido al menos practicar el desembarco con olas y habernos divertido surfeando unas cuantas para tener adquirir más experiencia navegando con mala mar.

Caballa, Septiembre 2008

16 comentarios to “Pescando entre las olas”

  1. perez-cr said

    muy bueno caballa y boina 😉 sois unos fenómenos.
    caballa se ve fácil pero no es así.
    yo lo intenté con el mío y estaba a punto de volcar jajaja
    tambien el mío es más largo y será más difícil ¿no?
    La verdad que lo mejor es practicar por que nunca sabemos cuando se puede meter mal tiempo y tener que salir con olitas y sin saber…….
    Yo cuando lo probe lo dejé todo en el coche y nada igual que tu kayak limpito de cosas para no perder nada 😉

    saludos y gracias por este reportaje

  2. Sir Owens said

    De lujo!
    Estos dos fenómenos no sólo pescan con muy buenas capturas; sino que en los ratos “libres”, se dedican a practicar técnicas de paleo y surf…no tienen tiempo para estar quietos.
    Mantienen y disfrutan con el mismo espíritu de los niños…Chapó por seguir ayudando ante miles de personas.
    Boina en labores de locución…pues no lo sabía yo…te había presenciado como “sacerdote” de ceremonias en la botadura de algunas embarcaciones…pero de locutor no recuerdo! ja, ja, ja.
    Saludos y gracias compañeros, sois insuperables!!
    Nos seguimos viendo en la mar; Sir Owen’s.

  3. Boinajj said

    Extraordinario artículo,acompañado de muy buenas fotos de acción.
    Las ganas de pescar y los muchos días en “dique seco” nos animó a entrar en el agua para probar. Una vez dentro, comprobando que nos desenvolvíamos bien, la confianza y seguridad que nos transmitía el estar en buena compañía, nos llevó hasta la marca de Caballa a dos millas.
    Realmente fué un día de deporte-afición, cargado de sensaciones que nos llevó a comprobar nuestras posibilidades y las de nuestras embarcaciones frente a un mar adverso,(sin perderle nunca el respeto).
    Gracias Caballa por compartir y transmitir este noble deporte.

  4. eloy said

    Me ha encantado el reportaje y las fotos, como todos las del Comandante.
    Del video, maravilloso. El locutor (todo un descubrimiento) lo resume con maestría: “Parece fácil…”
    Pero no lo es, ni mucho menos (que me lo digan a mí).
    Dos fenómenos como pescadores, kayakeros y personas.
    Desde mi retiro forzado entiendo perfectamente el “mono” que se tiene de mar.
    Un abrazo a los dos.

  5. Kurrican said

    Os voy a decir como me dijeron a mí una vez al llegar a la playa en un día que se puso chungo de la guisa que mostráis: “chiquillo pa´berse matao”. Mucho cuidado con estos días que ni los peces más grandes merecen enfrentarnos a mares tan bravos. Sé de buena tinta de la maestría de los dos protagonistas, de ahí que la situación se torna en cierto modo controlada. Pero de todos modos, mucho cuidado.
    La afición nos hace a veces perder la cabeza y enfrentarnos a situaciones algo peliagudas. Saludos compañeros.-

  6. Albatros said

    Genial el artículo, y las fotos muy buenas.
    Desde la orilla tuve la suerte de presenciar junto con el Gran Maestro “Boina _JJ”, alguna de las piruetas que hacía entre olas nuestro amigo Caballa. He de decir en mi defensa, que no tenía el kayak para acompañarle (afortunadamente), pero el Gran Maestreo si que tenía su kayak en la orilla bien amarradito, y no se le veía con muchas ganas de cabalgar entre olas, por lo que ambos simplemente nos dedicamos a fotografiar y contemplar a Caballa desde la orilla. ¡Gracias Maestro!, por no dejarme solo, sé que sólo querías hacerme compañía, ¿o no sería…?

    Saludos, 😀

    Manuel “Albatros”

  7. jjcr said

    Anda que no teneis valor ni ¨na¨, mi enhorabuena por otro magnifico articulo.

    Saludos: JJ

  8. Boinajj said

    No dejas de sorprenderme Caballero Albatros.Desconocía tus dotes de observación.”Gracias” por descubrirme.ja,ja,ja.
    Lo cierto es que lo intenté,pero nada mas subirme y encarar la 1ª ola,mi kayak la cortó en lugar de subirla,pasando ésta por encima y arrollándome,me hizo dar vueltas hasta en el fondo arenoso.Por lo que opté por la observación documentada(los maestros tambien aprenden).
    P.D. Estuve moqueando agua todo el día,de ahí el “parece fácil” con voz nasal.ja,ja,ja.

    Saludos y buena mar.

  9. kabezonn said

    Muy buenas a todos. Hay que reconocer que con dias asi se le quita a uno las ganas de salir,como mucho surfear alguna que otra ola contando que alguna ola TOBILLERA no nos revuelque…conociendo al grupo supongo que la sonrisa de Boina seria de oreja a oreja,el señor Albatros estaria ideando algun invento para aprovechar de alguna forma la fuerza de las olas y que las picadas infructuosas de Caballa son las que animan para futuras salidas,eso sin contar que si el señor Owen hubiera estado presente no se ….. lo más seguro que al llegar a casa la parienta un poco mosqueada me haria comer sin hambre……….
    UN SALUDO Y HASTA PRONTO.

  10. Sir Owens said

    Vaya tela ! A nadie deja impasible la caña que estáis dando…ja, ja, ja,
    Albatros con su fina ironía, desmantela las teorías de Boina…
    Al oído: “Boina… el próximo día que no haya testigos, luego pasa lo que pasa”.
    Has tenido que dar explicaciones…mira que…y con la mar como estaba.
    De todas formas, has quedado hecho un señor con una respuesta y una mar que asustan…a mí al menos!
    Pepe Kabezón, con argumentos de Alamar, ataca las posiciones de Eloy…acaso no puede uno tirarse con olitas tobilleras o qué (sacando pecho)? je, je,je.
    Al final se comenta más de lo que no se vé; que las destrezas del Comandante Caballa y…
    Pacomezqui que también se atreve con estos desafíos…creo!
    Un saludo y nos vemos en la mar; Sir Owen’s.

  11. raspacejo said

    Buena aunque arriesgada jornada. Que pena que por lo menos no pillarais alguna pieza.
    Saludos.

  12. MIDESS said

    Hola Caballa, eres un fenómeno. Con tus reportajes y artículos estás haciendo un gran trabajo y somos muchos los que te seguimos.
    Yo tengo un scooter igual que el que has usado para hacer surf y salgo a pescar con el.
    ¿Hay mucha diferencia del scooter a kayak que usas para pescar?
    No he probado otro y no sé si hay grandes diferencias.

    Gracias..

    Saludos y gracias por tu página.

  13. Caballa said

    Hola Midess:

    Diferencias sí que las hay y son muchas. Digamos que básicamente el scooter es el kayak familiar con el que pasea mi mujer y donde les doy una vuelta a mis hijos. También lo usamos como embarcación de apoyo cuando vamos a bucear por el acantilado, por supuesto a pulmón.
    Mi kayak de pesca es el caster 11.5, en este blog habrás visto un montón de fotos donde puedes ver la equipación del mismo.
    El scooter lo utilizo para surfear porque tiene la proa muy levantada en comparación al caster, es algo más corto y no lleva ningún accesorio instalado lo que en caso de caída evitará que nos hagamos daño.
    Al principio como no tenía otro kayak utilizaba la típica caja en la que había colocado dos cañeros. Eran sencillamente otros tiempos en los que tenía que ir probando por mi mismo todo lo que hemos aprendido y que de alguna forma queremos transmitir en nuestro blog PESKAMA.

    Un saludo
    Caballa

  14. mojarra said

    Fenomenal artículo, demostrando lo audaces que sois.
    A mi en particular, me gusta muchísimo surfear, eso sí con el ocean duo de rotomod que fue el primero que nos compramos. El x-factor, lo he probado con olas pero no como con el rotomod, no me fio mucho, el otro surfea mucho mejor.

    En fin ese día me recuerda a la quedada que hicímos en Mazagón, y como estaba la mar detrás del espigón de Huelva.

    En fin, me dáis envidia (sana), a ver si puedo bajar de una vez por todas el kayak al agua que ya tengo, no el mono sino un gorila.

    Saludos desde MAZAGON LIBRE!!!!

  15. tornicon said

    Qué locura, que dominio, qué valor, que divertido!

    El otro día Curten estuvo practicando y le cogio el vicio, al día siguiente to confiao, una ola tonta le dio la vuelta.

    Saludos y a seguir divirtiéndose.

  16. atolon said

    Siempre es agradable leer los artículos de todos los componentes de Peskama, he sentido como un refresco al ver el artículo y me he reído sólo disfrutando de la lectura y de las imágenes, , es como si me estuviera metiendo yo mismo en las olas, tengo la piel de gallina por el recuerdo de otras ocasiones, del impacto de las olas de frente, al entrar al agua, en situaciones parecidas, en el cantábrico, con la sensación del agua fresquita metiéndose entre en chaleco y la ropa, ¡que fría está! y el empuje de la ola en contra nuestra. Magnífico enhorabuena a todos, seguir así.

    Un cordial saludo
    desde La Rioja
    Rebol

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